
En época de invierno es importante cuidarnos y, en el caso de niños con autismo, hay también aspectos relevantes a considerar.
En Aprendde te compartimos estas 4 aspectos a cuidar en invierno con niños con autismo.







Apoyar a cualquier hijo en su desarrollo es un compromiso gratificante, pero también puede ser emocionalmente desafiante.
Es fundamental recordar que para ser un apoyo efectivo como padre, necesitas cuidar de tu propio bienestar, por lo que tomarte el tiempo para recargar energías, buscar apoyo y cuidar tu salud mental no solo te beneficiará a ti, sino que también fortalecerá tu capacidad para estar presente y compasivo con tu hijo.
Aprendde te comparte 5 tips valiosos que te pueden ayudar a estar para tu hijo(a) en el espectro autista sin descuidar tu bienestar.
1. Cultiva tu educación sobre el autismo
Dedica tiempo a aprender sobre el autismo y sus características.
Comprender las necesidades de tu hijo es el primer paso para brindarle un apoyo efectivo.
2. Establece una comunicación abierta
Habla abiertamente con tu pareja sobre cómo manejar las responsabilidades y los desafíos relacionados con el cuidado de tu hijo con autismo.
3. Mantén una participación activa
Involúcrate en la terapia y la educación de tu hijo. Dialogo con los especialistas y ve cómo puedes ayudar.
4. No temas a buscar apoyo emocional
Reconoce y valida tus propias emociones. El estrés y la preocupación son normales; busca apoyo emocional para ti cuando sea necesario.
5. Cuida de ti mismo
Prioriza tu salud física y mental. El autocuidado es esencial para ser un padre fuerte y saludable.
Al mantenerte equilibrado y saludable, eres un modelo a seguir valioso para tu hijo, enseñándole la importancia de cuidarse a sí mismo en medio de las responsabilidades y desafíos de la vida a los que se enfrenta.
Recuerda que tu bienestar no es un acto egoísta, sino una parte esencial de ser el mejor apoyo posible para tu hijo con TEA.

Desarrollar la inteligencia socioemocional en un niño es una inversión invaluable en su bienestar presente y futuro.
Este aspecto crucial de su crecimiento no solo se refiere a comprender y gestionar sus propias emociones, sino también a cultivar la empatía, la habilidad de establecer relaciones positivas y la capacidad para resolver conflictos de manera constructiva.
Al fomentar estas habilidades, le proporcionamos a nuestro hijo las herramientas necesarias para navegar por un mundo complejo y a menudo desafiante., mientras que fortalecemos su autoestima y confianza, lo que le permitirá enfrentar los desafíos con resiliencia y adaptabilidad.
Este desarrollo socioemocional no solo contribuye a su felicidad y satisfacción personal, sino que también sienta las bases para relaciones interpersonales saludables y un éxito duradero en diversos aspectos de la vida.
1. Fomenta su expresión emocional
Anima a los niños a expresar sus emociones de manera abierta y sin juicio. Enséñales a identificar y nombrar sus emociones.
Escuchar activamente cuando hablan de sus sentimientos es fundamental.
Fuente: Zero to Three – «Emotional Development: 2 Year Olds» y «Emotional Development: 3 Year Olds.»
2. Juego cooperativo y resolución de conflictos
Fomenta el juego cooperativo con otros niños. Ayuda a los niños a aprender a compartir, a tomar turnos y a resolver conflictos de manera constructiva.
Fuente: American Academy of Pediatrics – «Social Development: 3 Year Olds» y «Social Development: 4 Year Olds.»
3. Modelar habilidades sociales
Los niños aprenden observando a los adultos. Modela comportamientos sociales positivos, como el respeto, la empatía y la cortesía, para que puedan imitarlos.
Fuente: Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning – «Teaching Social Emotional Skills.»
4. Establecer rutinas y límites
Las rutinas proporcionan seguridad y previsibilidad. Establece límites claros y consistentes para ayudar a los niños a entender las expectativas y a regular su comportamiento.
Fuente: National Association for the Education of Young Children (NAEYC) – «Supporting Social and Emotional Development.»
5. Fomentar la resolución de problemas:
Proporciona oportunidades para que los niños resuelvan problemas por sí mismos. Pregúntales cómo pueden abordar situaciones desafiantes y apóyalos en el proceso.
Fuente: Child Mind Institute – «Helping Preschoolers with Social Skills.»
Recuerda que todos estos consejos se basan en la investigación y la experiencia en el desarrollo infantil y son respaldados por fuentes de prestigio que se dedican a promover el bienestar de los niños.

El desarrollo infantil es un viaje fascinante lleno de logros significativos que marcan el camino hacia la autonomía y la comunicación efectiva.
De acuerdo con la American Academy of Pediatrics en «Language Development: 1 Year to 3 Years» y «Language Development: 2 Year Milestones», durante los primeros años de vida, los niños experimentan una serie de hitos que reflejan su progreso cognitivo y lingüístico.
Acompáñanos a explorar cinco de estos hitos, desde el balbuceo y la comprensión de palabras a los seis meses de edad, hasta el inicio de la formación de frases a los dos años.
A los seis meses de edad, los bebés comienzan a manifestar los primeros signos de su habilidad para comunicarse.
El balbuceo es el preludio del lenguaje articulado, donde los pequeños emiten sonidos repetitivos y variados, explorando la gama de sonidos que su aparato vocal puede producir.
Este fenómeno es esencial para el desarrollo posterior del habla ya que los bebés están en una fase de escucha activa, absorbiendo los sonidos del entorno y tratando de imitarlos.
A esta edad, los bebés no solo están explorando su propia capacidad para producir sonidos, sino que también están comenzando a comprender palabras y frases simples.
Por ejemplo, en esta etapa ya pueden responder a su nombre y muestran interés cuando se les habla.
De tal modo, esta habilidad es una puerta de entrada a la comunicación significativa, ya que les permite conectar sonidos con objetos, acciones y personas en su entorno.
Alrededor del primer año, los bebés dan un gran salto al producir sus primeras palabras reconocibles, sobre todo términos familiares como «mamá», «papá» o «agua».
Cada palabra es una pequeña victoria que representa la conquista de un nuevo nivel de comunicación.
Los padres a menudo celebran este logro con entusiasmo, lo que fomenta aún más el desarrollo del lenguaje.
A los dieciocho meses, los niños experimentan una «explosión del vocabulario», un periodo en el que su capacidad para aprender nuevas palabras se acelera dramáticamente.
Aquí, comienzan a asociar palabras con objetos y acciones específicas, lo que les permite expresar sus deseos y necesidades de manera más precisa.
Esta etapa sienta las bases para la construcción de oraciones más complejas en el futuro.
Alrededor de los dos años, los niños alcanzan otro hito clave en su desarrollo lingüístico: la capacidad para formar frases.
Aunque estas oraciones pueden ser simples, representan un salto monumental en la expresión verbal, pues ahora los niños pueden comunicar ideas más complejas y expresar sus sentimientos con mayor claridad.
Recuerda que cada etapa es un logro valioso que refleja el incansable trabajo de sus mentes curiosas y la dedicación de quienes les rodean.
Celebrar y apoyar estos hitos es fundamental para fomentar un desarrollo saludable y preparar el camino hacia una comunicación efectiva en el futuro.
Aprendde te acompaña en este proceso, dedicado a que tu hijo o hija reciba el acompañamiento que necesita para alcanzar estos hitos y más de acuerdo a sus necesidades únicas.